miércoles, 18 de febrero de 2026

FE

 Antes de que se marcharan, tuvieron una breve conversación donde ella volvió a reprocharle todo lo que él  había oído en los meses anteriores —que la había dejado sola, que aquello no era una casa— y luego había olvidado, o más bien sustituido por aquella visión en la que su mujer habitaba un orden sobrenatural.  

(...)

La semanas que siguieron evocó muchas veces la noche en la que le pareció ver a una meiga en el cuerpo de su mujer. Convocaba aquella impresión sagrada abriendo las ventanas y quedándose a oscuras. Dejaba que entrara el murmullo del bosque, esa sensación de que todo rebosaba misterio y de que aquel espacio seguia abierto a seres de existencia dudosa. En el fondo sabía que no había nada incierto ahí, que las sombras le aguardaba.   

El proyecto de Elvira Navarro (La sangre está cayendo al patio) contiene esta precisa y hermosa descripción del mecanismo de la fe: perdida/retracción — sustitución— recreación (lo que ignoramos que sabemos)


viernes, 13 de febrero de 2026

NUEVAYOL


 Fortuna de Hernán Díaz es, a mi juicio, una buena novela mala. Es decir, los recursos literarios se ponen en juego con oficio, de forma brillante incluso, sobre todo en la combinación de los diferentes documentos que van sacando a la luz la vida de los protagonistas, una pareja de empresarios que dominaron las finanzas norteamericanas (y mundiales) en los años 20 y 30 del siglo XX. La novela nos cuenta, con esta historia llena de lujo en Manhattan y Suiza, que lo que pesa en la economía y sus crisis, es la tecnología unida a la conducta personal de las clases dirigentes. Lo que pesa en el crac del 29 o la bonanza bursátil del 26 son la aplicación de modelos matemáticos a la compraventa de acciones, el uso estratégico del ticker, pero, aún por encima de esto, la frialdad de los capitanes de las grandes corporaciones, su vanidad, el machismo, su habilidad o la falta de escrúpulos. Sus intrigas palaciegas mueven la trama de la novela y la economía norteamericana.  La novela lleva a cabo una operación de borrado de las propias premisas factuales de lo que cuenta, obviando no ya cualquier oposición o disidencia, sino lo que sabemos de la economía de la época.  En una pirueta no exenta de virtuosismo se cuenta una historia de 1920 haciéndonos creer que estamos en 1820. 

Fortuna, (que en el inglés original se llama Trust), se niega, como parecería prometer el título, a dar protagonismo al sistema económico y adentrarse en los monstruosos engranajes que generan, simultanea y consecuentemente, Fortuna y Miseria. El único personaje que se opone claramente al sistema, un anarquista italiano, es descrito como un viejo idealista, tozudo y con poco fundamento. Entre su mísera casa de Brooklyn y los salones de Manhattan el Capitalismo no aparece por ningún lado.  

Años felices de Gonzalo Torné.  Un Nuevayol muy convincente en el afluente mediterraneo de la novela americana. 

El tigre de Borja Vilallonga. Por cierto, El tigre y Fortuna coinciden en su combinación escénica del Manhattan del lujo y los balnearios suizos más exclusivos. 

Hacerse neoyorquino de O Henri.  Este pequeño relato costumbrista escrito al principio del siglo XX, de factura mediocre, ofrece un interesante contrapunto al furor antiinmigración actual, al tiempo que explora algunos de los engranajes de la asimilación. Manhattan recibe con indeferencia al recién llegado que le paga con la misma moneda. Sin embargo, cuando este sufre un accidente, los neoyorquinos se transforman: le acogen calurosamente y el recién llegado, agradecido, reacciona defendiendo a la ciudad frente a terceros.  Sin reconocimiento del daño, al tiempo histórico y actual, falta el flow de la empatía migratoria(Interesantes ecos con el arrepentimiento del Te siguen de Gopegui)






lunes, 26 de enero de 2026

Allá lejos, la pandemia.

 Quizá por casualidad, sin buscarlos en todo caso, empiezo a encontrar nuevos ejemplos de ficción relacionada con la pandemia. Comparten un carácter oblicuo, elíptico. No tratan tanto de la pandemia como de su periferia: los espacios de soledad e instrospección que abre; el recuerdo y la reflexión que alienta; su huella en los hogares y la ciudad; el vacío, la marca de todo ello una vez empienza la «distensión» de la que habla Jorge Olivera en uno de estos ejemplos pandémicos.

«...y el sol danzaba como un perro 

fiel, alrededor de los cuerpos, había viento también


alrededores del caos

centro de la felicidad 

compartida


fue eso y

no sabíamos».


Allá lejos, unos pájaros. Jorge Olivera. libros de la resitencia, 2024  


También Deambular otra vez de Selva Amada, Cristina Rivera (CR) y Juan Pablo Villalobos, publicada en 2025 por Almadía, gira alrededor de la pandemia, pero sin afrontarla directamente. La sobrevuela desde distintos ángulos antes de posarse de forma levemente concertada. Compone un interesante experimento, una evocación a partir de tres estrategias distintas, sostenidas por una conversación apenas hilvanada.  

    CR «Cuando avanzamos sobre el territorio, caminando a veces a ciegas, colocamos nuestros pies en las huellas que han dejado otros, habitándolas de maneras problemáticas y suntuosas». Me encantan  esas «maneras problemáticas y suntuosas». 

    Y entre las lecturas veo Maspalomas, película dirigida por Goenaga y Arregi, en la que, de nuevo, más que el carácter dramático de la pandemia pesa la ocasión que abre para la reconciliación y el crecimiento, su condición de impulso e hito en un proceso de introspección. Pandémica y celeste: la plaga es capaz de convertir la bulliciosa y festiva Maspalomas, reiteradamente banal, en el desierto gozoso de un anacoreta.   

    Auguro que otras ficciones pandémicas seguirán a estas tan centradas en los espacios abiertos a un espíritu al tiempo colectivo, solidario y doméstico, intimista, con amplios márgenes para la reflexión y el recuerdo. Recuento de unos días iguales entre sí, sin futuro, pero capaces de hacer aflorar tanto de unos cuepos que necesitaban parar, salir de sus railes. 

    Otros relatos llevarán otras cuentas. Serán ficciones fieras e implacables, exentas del perplejo alivio del superviviente. Sus palabras extenderán la plaga por cuerpos incapaces de moverse, de respìrar, como un incendio que arrasa hogares y residencias.      

    lunes, 29 de diciembre de 2025

    INVIERNOS

    •  La guerra de España y la resistencia española de Miguel  Herberg. Entrevistas con Julio Álvarez del Vayo. 

    • Místicas de Begoña Méndez.  
    • Señales de humo. Manual de literatura para caníbales de Rafael Reig.
    • Crónicas sarracinas de Juan Goytisolo (relectura)
    • El arte de rechazar manuscritos de Constantino Bértolo. Qué estimulante la coda final: Rechazar el rechazo. Por una literatura libre de editores. 
    Difícil imaginar una Literatura sin jerarquia, donde los valores de uso predominen sobre los valores de cambio o donde la utilidad material estuviese por encima de los simbólico.
    • Allá lejos, unos pájaros de Jorge Olivera.

    10.

    el ganado desprendía vapor

    un olor cerril se colaba en el cuerpo

    entonces era parte

    de ese cuerpo

    otro niño deslumbrado 

    en la mañana


    donde cantan 

    los gallos 

    y la brisa

    • Cuentos completos de Elena Garro. Al leerlos he recordado lo mucho que me gustó Memoria del porvenir. 

    lunes, 22 de diciembre de 2025

    CIENCIAS

     TECNOSOFÍA. Tecnología y humanismo para una ciencia nueva de Maurizio Ferraris y Guido Saracco. 

    CONTRA NATURA. La esencia conflictiva del mundo vivo de Arcadi Navarro i Cuartiellas.  Este libro dialoga con La tercera vía de la vida de Olivier Hamant.  Donde esta toma estrategías de la naturaleza  y las proyecta hacia las conductas sociales, y subraya el valor de la ineficiencia, la solidaridad, la lentitud y la colaboración; Navarro previene contra el buenismo biocentrista que nos hace considerar que la naturaleza es una madre acogedora y pacífica, entregada a la colaboración y el reciclaje, alejada del conflicto, la competencia y la toxicidad.  

    Y es que, mal que les pese a los biocentristas, nada en las reglas del juego que, generación tras generación, van configurando el mundo viviente, está diseñado para aleccionarnos sobre cómo debemos vivir. (Contra Natura) 

    En el fondo hay cierta complementariedad entre ambos textos. Navarro constata en distintos ámbitos la feroz competencia de los procesos naturales, dominados por la selección natural, y Hammant imagina, sobre esa base, pero también sobre el margen que deja a la solidaridad, estrategias de intervención social inspiradas por la naturaleza. Combinados, nos hablan de una imaginación que puede tomar como punto de partida una solida base factual.  Y que la naturaleza puede ser —aunque no esté diseñada para ello— un buen punto de partida para la imaginación social (y literaria).  

    sábado, 13 de diciembre de 2025

    RECORRIÉNDOSE

    Las ensoñaciones de un paseante solitario de J.J. Rosseau.  

    Memorias de chica de Annie Ernaux.

    El tiempo de los hombres de Julien Blanc. 

    La novela luminosa de Mario Levrero. Qué lejos llevan estos recorridos, aparentemente tan banales, de la cama al ordenador. Recorridos por un día al revés, acostándose cerca del amanecer y desayunando a las 5 de la tarde para encontrar los comercios cerrados y repetir una jornada imposaible e imposibilitante.  

    Creo que cuando surge el amor, el amor verdadero, entre un hombre y una mujer, ambos se transforman y adquieren ciertas virtudes mágicas. Tal vez no se den cuenta. El amor pasa a guiarlos, y ambos tienen la posibilidad de hacer cosas que normalmente les parecerían imposibles. Se vive una realidad que tiene más dimensiones.  

    En el fondo se trata de una novela de aventuras. Una aventura amorosa en la madurez con la que se arriesga, como sucede, a quedarse solo. Y es este quedarse solo, la desventura, lo que relata el Diario de la beca

    Sólo despues de las desventuras del Diario de la beca, llega la novela luminosa. Y una teoría de la vida y de la novela. 

    La Teoría Global de Mi Vida descrita como un omnibus que es, además de omnibus, una gran estación móvil de ferrocarril. 

    ...desde ese tren ese yo hace partir multitud de otros pequeños trenes, en los cuales viajan otros pequeños yoes míos —y donde espero que que se hayan subido algunos yoes del lector—. Saber combinar la marcha de los trenes en su conjunto es el arte de escribir, como sería el arte de vivir saber combinarlos en la vida real... 

    Y a partir de ahí una reflexión lúcida sobre la relación con otros seres vivos y sobre como afrontar la relación con la tecnología y sus implicaciones sicoanalíticas:

    •  ¿A usted no le pasó, mirando un insecto, o una flor, o un árbol, que por un momento se le cambiara la estructura de valores o jerarquías? (...) Toda forma de vida se me hace, en ese momento, equivalente. Y, como intentaré mostrar luego, lo inanimado deja de serlo y no hay lugar para una no-vida.
    • De cualquier manera, obreros y empleados, condenados estáis; en el mejor de los casos, a una extinción lenta y progresiva; y en el mejor del mejor de los casos, en tránsito hacia un nivel superior de  educación y de vida. (Mientras tanto, ¡por favor!, no dejéis de consumir; pues, para producir ya realmente no os necesitan). 
    • Quería decir que hoy, liberado el hombre de la necesidad del trabajo, y si hacemos caso a las teorías de Freud y su paranoico, podemos muy bien volver al «principio de placer» escupiendo sobre el pincipio de realidad. 

    Esbozos de Jean François Billeter. Extraños puntos en común con Levrero, porque Billeter, a partir del análisis de sí mismo, cumple un recorrido por el sujeto de ambición universal, que luego deriva en consideraciones sociales y políticas. Emociona ver al venerable sinólogo y profesor de la Universidad de Ginebra arremeter con tanta gallardía contra la voracidad implacable del Capitalismo.

    Billeter cumple también un trayecto, del sujeto a la polis, como si en el cuerpo estuviera la plantilla para proyectar la acción política.  

      

      

    sábado, 29 de noviembre de 2025

    ECOLOGÍA Y FICCIÓN

     Oceánica de Yolanda González.

    Fusión de Yolanda González.

    El padre de Blancanieves de Belén Gopegui.