viernes, 13 de febrero de 2026
NUEVAYOL
lunes, 26 de enero de 2026
Allá lejos, la pandemia.
Quizá por casualidad, sin buscarlos en todo caso, empiezo a encontrar nuevos ejemplos de ficción relacionada con la pandemia. Comparten un carácter oblicuo, elíptico. No tratan tanto de la pandemia como de su periferia: los espacios de soledad e instrospección que abre; el recuerdo y la reflexión que alienta; su huella en los hogares y la ciudad; el vacío, la marca de todo ello una vez empienza la «distensión» de la que habla Jorge Olivera en uno de estos ejemplos pandémicos.
«...y el sol danzaba como un perro
fiel, alrededor de los cuerpos, había viento también
alrededores del caos
centro de la felicidad
compartida
fue eso y
no sabíamos».
Allá lejos, unos pájaros. Jorge Olivera. libros de la resitencia, 2024
También Deambular otra vez de Selva Amada, Cristina Rivera (CR) y Juan Pablo Villalobos, publicada en 2025 por Almadía, gira alrededor de la pandemia, pero sin afrontarla directamente. La sobrevuela desde distintos ángulos antes de posarse de forma levemente concertada. Compone un interesante experimento, una evocación a partir de tres estrategias distintas, sostenidas por una conversación apenas hilvanada.
CR «Cuando avanzamos sobre el territorio, caminando a veces a ciegas, colocamos nuestros pies en las huellas que han dejado otros, habitándolas de maneras problemáticas y suntuosas». Me encantan esas «maneras problemáticas y suntuosas».
Y entre las lecturas veo Maspalomas, película dirigida por Goenaga y Arregi, en la que, de nuevo, más que el carácter dramático de la pandemia pesa la ocasión que abre para la reconciliación y el crecimiento, su condición de impulso e hito en un proceso de introspección. Pandémica y celeste: la plaga es capaz de convertir la bulliciosa y festiva Maspalomas, reiteradamente banal, en el desierto gozoso de un anacoreta.
Auguro que otras ficciones pandémicas seguirán a estas tan centradas en los espacios abiertos a un espíritu al tiempo colectivo, solidario y doméstico, intimista, con amplios márgenes para la reflexión y el recuerdo. Recuento de unos días iguales entre sí, sin futuro, pero capaces de hacer aflorar tanto de unos cuepos que necesitaban parar, salir de sus railes.
Otros relatos llevarán otras cuentas. Serán ficciones fieras e implacables, exentas del perplejo alivio del superviviente. Sus palabras extenderán la plaga por cuerpos incapaces de moverse, de respìrar, como un incendio que arrasa hogares y residencias.
lunes, 29 de diciembre de 2025
INVIERNOS
- La guerra de España y la resistencia española de Miguel Herberg. Entrevistas con Julio Álvarez del Vayo.
- Místicas de Begoña Méndez.
- Señales de humo. Manual de literatura para caníbales de Rafael Reig.
- Crónicas sarracinas de Juan Goytisolo (relectura)
- El arte de rechazar manuscritos de Constantino Bértolo. Qué estimulante la coda final: Rechazar el rechazo. Por una literatura libre de editores.
- Allá lejos, unos pájaros de Jorge Olivera.
10.
el ganado desprendía vapor
un olor cerril se colaba en el cuerpo
entonces era parte
de ese cuerpo
otro niño deslumbrado
en la mañana
donde cantan
los gallos
y la brisa
- Cuentos completos de Elena Garro. Al leerlos he recordado lo mucho que me gustó Memoria del porvenir.
lunes, 22 de diciembre de 2025
CIENCIAS
TECNOSOFÍA. Tecnología y humanismo para una ciencia nueva de Maurizio Ferraris y Guido Saracco.
CONTRA NATURA. La esencia conflictiva del mundo vivo de Arcadi Navarro i Cuartiellas. Este libro dialoga con La tercera vía de la vida de Olivier Hamant. Donde esta toma estrategías de la naturaleza y las proyecta hacia las conductas sociales, y subraya el valor de la ineficiencia, la solidaridad, la lentitud y la colaboración; Navarro previene contra el buenismo biocentrista que nos hace considerar que la naturaleza es una madre acogedora y pacífica, entregada a la colaboración y el reciclaje, alejada del conflicto, la competencia y la toxicidad.
Y es que, mal que les pese a los biocentristas, nada en las reglas del juego que, generación tras generación, van configurando el mundo viviente, está diseñado para aleccionarnos sobre cómo debemos vivir. (Contra Natura)
En el fondo hay cierta complementariedad entre ambos textos. Navarro constata en distintos ámbitos la feroz competencia de los procesos naturales, dominados por la selección natural, y Hammant imagina, sobre esa base, pero también sobre el margen que deja a la solidaridad, estrategias de intervención social inspiradas por la naturaleza. Combinados, nos hablan de una imaginación que puede tomar como punto de partida una solida base factual. Y que la naturaleza puede ser —aunque no esté diseñada para ello— un buen punto de partida para la imaginación social (y literaria).
sábado, 13 de diciembre de 2025
RECORRIÉNDOSE
Las ensoñaciones de un paseante solitario de J.J. Rosseau.
Memorias de chica de Annie Ernaux.
El tiempo de los hombres de Julien Blanc.
La novela luminosa de Mario Levrero. Qué lejos llevan estos recorridos, aparentemente tan banales, de la cama al ordenador. Recorridos por un día al revés, acostándose cerca del amanecer y desayunando a las 5 de la tarde para encontrar los comercios cerrados y repetir una jornada imposaible e imposibilitante.
Creo que cuando surge el amor, el amor verdadero, entre un hombre y una mujer, ambos se transforman y adquieren ciertas virtudes mágicas. Tal vez no se den cuenta. El amor pasa a guiarlos, y ambos tienen la posibilidad de hacer cosas que normalmente les parecerían imposibles. Se vive una realidad que tiene más dimensiones.
En el fondo se trata de una novela de aventuras. Una aventura amorosa en la madurez con la que se arriesga, como sucede, a quedarse solo. Y es este quedarse solo, la desventura, lo que relata el Diario de la beca.
Sólo despues de las desventuras del Diario de la beca, llega la novela luminosa. Y una teoría de la vida y de la novela.
La Teoría Global de Mi Vida descrita como un omnibus que es, además de omnibus, una gran estación móvil de ferrocarril.
...desde ese tren ese yo hace partir multitud de otros pequeños trenes, en los cuales viajan otros pequeños yoes míos —y donde espero que que se hayan subido algunos yoes del lector—. Saber combinar la marcha de los trenes en su conjunto es el arte de escribir, como sería el arte de vivir saber combinarlos en la vida real...
Y a partir de ahí una reflexión lúcida sobre la relación con otros seres vivos y sobre como afrontar la relación con la tecnología y sus implicaciones sicoanalíticas:
- ¿A usted no le pasó, mirando un insecto, o una flor, o un árbol, que por un momento se le cambiara la estructura de valores o jerarquías? (...) Toda forma de vida se me hace, en ese momento, equivalente. Y, como intentaré mostrar luego, lo inanimado deja de serlo y no hay lugar para una no-vida.
- De cualquier manera, obreros y empleados, condenados estáis; en el mejor de los casos, a una extinción lenta y progresiva; y en el mejor del mejor de los casos, en tránsito hacia un nivel superior de educación y de vida. (Mientras tanto, ¡por favor!, no dejéis de consumir; pues, para producir ya realmente no os necesitan).
- Quería decir que hoy, liberado el hombre de la necesidad del trabajo, y si hacemos caso a las teorías de Freud y su paranoico, podemos muy bien volver al «principio de placer» escupiendo sobre el pincipio de realidad.
Esbozos de Jean François Billeter. Extraños puntos en común con Levrero, porque Billeter, a partir del análisis de sí mismo, cumple un recorrido por el sujeto de ambición universal, que luego deriva en consideraciones sociales y políticas. Emociona ver al venerable sinólogo y profesor de la Universidad de Ginebra arremeter con tanta gallardía contra la voracidad implacable del Capitalismo.
Billeter cumple también un trayecto, del sujeto a la polis, como si en el cuerpo estuviera la plantilla para proyectar la acción política.
sábado, 29 de noviembre de 2025
domingo, 12 de octubre de 2025
Juré que no lo haría
Juré que no lo haría de Karim Kattam
Juré que nunca
nunca
nunca
escribiría un poema
sobre un checkpoint
que nunca
nunca
nunca
capitularía así
a su oprimente geografía
que nunca
degradaría
mi página
mi alma
para reducirla a lo que quiere convertirla
en negrura.
también, que el checkpoint
es lo indecible
y que no haría sino
depurarlo,
hacer palpable, divertida y accesible
su brutalidad,
domesticarla
para vosotros.
pero estoy ahí y tengo
la impresión de que
todo
todo
todo
está diseñado para mi destrucción
los bólidos y el metal
y
los reflejos azules en los ojos de quienes
al mirar
los míos
ven la mirada de una raza inferior, el cuerpo de una raza inferior,
mi confesada debilidad
que no llama más que a ser
machacada,
en mis ojos
solamente vacío
que aplastar
con la bota.
y entonces me digo
que ya no está mal
dejar esta traza
del momento
ínfimo
para que se sepa
lo que me han hecho
he viajado, mucho, facilmente, he ido a la luna
(hasta en la luna he encontrado
un checkpoint
con metal y ojos
azules
que me atraviesan
sin tiempo de
despreciarme
porque soy menos que eso yo
soy
nada
nada que
pide
cosas
que no merecen
los nada
nada
que aplastar
bajo una bota
vegana —garantizada sin crueldad con los animales,
así aprendí un día
que yo apenas era un animal).
(traducción libre del poema incluido en el libro Hortus conclusus)